Al final de la tarde escuchará que el autobús escolar llega lentamente. En unos minutos, su hijo entrará en la casa, dejará su mochila y le dirá: "Tengo hambre".

Por suerte, los refrigerios rápidos para niños no tienen que estar llenos de azúcar ni muy procesados o carecer de nutrientes. Hay una gran variedad de opciones saludables que se preparan en unos cuantos minutos. Si está buscando algunos refrigerios saludables y deliciosos que puede tener listos en cuanto su hijo se quite los tenis, pruebe una de estas cinco ideas.

1. Plato de humus hecho en casa

A los niños les encanta el humuspor su textura cremosa y ligero sabor a nuez, además es fácil preparar un lote de este dip lleno de proteínas. Coloque una cucharada de humus en un tazón pequeño y sírvalo en un plato con zanahorias de varios colores u otras verduras en rebanadas, como pimiento morrón rojo o pepino. Incluso puede servirles unas galletas integrales para comerlas con el humus.

2. Smoothies arcoíris

Prepare una bebida dulce y mezclada en el color favorito de su hijo. Comience con 3/4 de taza de leche baja en grasa y un plátano congelado, después agregue la fruta o verdura de color vivo que prefiera su hijo. Pruebe con cerezas o fresas, moras azules, mango, piña o incluso un puñado de espinacas baby.

3. Parfait de queso cottage

Si a su hijo no le encanta el yogurt por su sabor ácido, pruebe con el queso cottage. Tiene la misma cantidad de proteína y calcio, pero su sabor es más suave. Coloque en una copa de vidrio para helado una capa de queso cottage con fruta fresca (como bayas o piña picada), crujiente granola y unas cuantas chispas de chocolate.

4. Tostada estilo nachos

A quienes prefieren los refrigerios salados y crujientes, les encantará esta versión rápida y saludable de la botana Tex-Mex. Barnice ligeramente una tortilla de maíz con aceite de oliva y dórela hasta que esté crujiente. Esparza queso rallado en la tortilla y tueste hasta que se derrita el queso. Luego cubra con salsa y un puñado de frijoles negros.

5. Sándwich abierto de mantequilla de almendras

Aunque delicioso, un sándwich de tamaño completo es demasiado grande para un bocadillo a media tarde. Extienda la mantequilla de almendras cremosa y alta en proteínas en una rebanada de pan tostado integral y cúbrala con plátano rebanado. Antes de servir, espolvoree canela molida y cacao en polvo; es una forma fácil de convertir este sencillo refrigerio en algo especial.

Desde cremosos dips hasta dulces parfaits y tostadas crujientes, hay un refrigerio rápido y saludable para satisfacer a todos los comensales. La única pregunta que queda es cuál de estos refrigerios rápidos para niños querrá probar primero su hijo.