Le sigo dando vueltas a la idea que se tiene sobre el desayuno. Es decir, durante años se nos ha dicho que es la comida más importante del día, pero realmente no estoy de acuerdo con eso. De hecho, creo que se le da más importancia de la que tiene. Si vemos al desayuno desde una perspectiva evolutiva, es un concepto relativamente nuevo. Nuestros antepasados que eran cazadores-recolectores no hacían tres comidas completas al día; se daban un banquete cuando tenían un golpe de suerte y ayunaban durante los tiempos de escasez.

En este mundo moderno en el que vivimos, donde los azúcares y los carbohidratos simples constituyen una gran parte de nuestra dieta, puede ser muy difícil pasar largos periodos de tiempo sin comer. Al disminuir nuestra cantidad de azúcar en la sangre, nuestros niveles de energía bajan y buscamos alimento. Cuando viajo, siempre pongo más atención a las opciones que tengo para desayunar. De hecho, ayer en la mañana tuve un vuelo temprano y en el aeropuerto estuve evaluando qué podía comer. Quería algo que fuera bajo en carbohidratos refinados y no a base de masa, como productos horneados. Pero no tuve suerte. No había ninguna opción que no tuviera mucho pan o azúcar. Creo que esto se debe en gran parte a que cuando ya estás acostumbrado a esa montaña rusa del azúcar, como lo estamos la mayoría, tienes que seguir echando leña al fuego con más comida chatarra o el cuerpo simplemente no quiere funcionar como se supone que debe hacerlo. Así que, cuando tengo que estar en el aeropuerto temprano en la mañana, tiendo a saltarme el desayuno.

Sin embargo, soy un gran fanático de los huevos. Y me encanta que el desayuno sea nutritivo y alimenticio, como cualquier otra comida. Después de todo, como es el primer alimento que tomas, ¡es mejor que estés preparado para tener un día exitoso! Me gusta la idea de ser creativo con desayunos apetitosos, preparando cosas que se salgan un poco de lo convencional pero manteniendo el camino correcto.

Una de mis nuevas obsesiones (que en realidad es una vieja obsesión que resurgió) es la yuca. La yuca es un tubérculo rico en almidón originario de América que tiene una serie de sorprendentes beneficios para la salud. Para mí es como una papa, solo que mucho mejor. Dos de sus beneficios principales son estos: 1) al ser un almidón resistente, no llega al torrente sanguíneo rápidamente y no causa un aumento en los niveles de insulina, y 2) es deliciosa. Y tiene muchas otras cosas excelentes, pero a mí simplemente me gusta que es maravillosa, tiene un sabor rico, ¡y no es cara!

Primero prepare la mezcla en lotes y solo use lo que necesita para hacer una deliciosa y sofisticada crepa salada que haga que su desayuno sea considerablemente mejor. Esta receta de yuca es perfecta para los días en que puede pasar más tiempo en la cocina. ¿Quiere probar algo un poco más fácil? La receta de crepa de trigo sarraceno de Vitamix es una excelente alternativa. Lo que sea que elija, agregar grasas saludables y proteínas a la salsa verde junto con los huevos, ¡convertirá este desayuno en algo poderoso!

¿Tiene prisa? No se preocupe, los huevos y la salsa verde saben igual de ricos con un pedazo de pan tostado de trigo integral. He aquí la sugerencia de un profesional: congele los restos de salsa verde en bandejas de cubos de hielo, luego descongele los cubos cuando quiera agregar algo extra a sus apresurados desayunos entre semana. ¡Es fácil!

Otro de mis desayunos favoritos recientes es el platillo israelí, shakshuka, o huevos horneados en salsa de tomate. Para ser completamente honesto, siempre me encanta la idea del shakshuka, pero si lo ordeno en un restaurante, el 99% de las veces quedo totalmente decepcionado. La salsa de tomate tiene poco sabor y no me deja nada asombrado. SIN EMBARGO, amo el concepto del shakshuka. Así que este es un platillo improvisado más enfocado en los vegetales, que incorpora algunos de mis sabores favoritos, incluido el ingrediente con poder antiinflamatorio, la cúrcuma. La col rizada es una gran adición que aporta más nutrientes al platillo, pero puede agregar cualquier vegetal que le guste. Ah, y si no le gusta el queso feta, ¡pruebe usando queso de cabra o simplemente no use queso! Haga lo que haga, no olvide las hierbas frescas, aportan mucha frescura al festín. ¡Y a cada platillo le puede ir bien algo de frescura!

Desayuno:
Pruebe estas crepas de yuca con huevos y salsa de almendra con cilantro y lima para un desayuno impresionante (y sabroso).

Crepa de yuca

  • ½ libra de yuca pelada, hervida y desvenada
  • 3 cucharadas de harina de mandioca (o harina similar sin gluten)
  • 1 chalote pequeño pelado y partido a la mitad
  • 1 diente de ajo
  • ¼ de taza de hojas frescas de cilantro
  • 1 taza de agua
  • ½ cucharadita de sal
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra molida
  • ¼ de taza de aceite de aguacate

Introduzca la yuca, la harina de mandioca, el chalote, el ajo, el cilantro, la sal y la pimienta en el vaso de la Vitamix en el orden indicado y cierre bien la tapa. Seleccione la velocidad 1. Encienda la máquina e incremente la velocidad hasta 8. Retire el tapón de la tapa y vierta lentamente el agua a través de la abertura de la tapa hasta que tenga una masa suelta. Caliente un sartén antiadherente a fuego medio. Añada el aceite y permita que se caliente. Con una cuchara de 2 onzas, vierta la mezcla en el sartén y deje cocinar hasta que se dore. Voltee la crepa y continúe cocinando hasta que se dore. Repita el proceso con el resto de la mezcla.

Huevos

  • 2 huevos orgánicos de gallina de libre pastoreo
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal de origen animal alimentado con pasto
  • 1 cucharadita de aceite de oliva extra virgen

Caliente 1 cucharada de mantequilla sin sal junto con 1 cucharadita de aceite de oliva extra virgen a fuego medio-bajo y agregue los huevos una vez que la mantequilla empiece a hacer espuma. Cocine hasta que los huevos se hayan cocido, alrededor de 7 minutos.

Cilantro-lime, almond salsa verde


Empiece bien el día con esta deliciosa salsa acompañada de crepas, pan tostado o su desayuno favorito.

  • 2 tazas de hojas frescas de cilantro
  • ¼ de taza de almendras tostadas
  • 1 jalapeño pequeño sin semillas
  • ½ taza de jugo de lima fresco (alrededor de 4 limas)
  • ½ taza de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida

Vierta todos los ingredientes en el vaso de la Vitamix en el orden indicado y cierre bien la tapa. Seleccione la velocidad 1, encienda la máquina e incremente la velocidad hasta 5. Licúe durante 20 segundos o hasta obtener la consistencia deseada.

Sírvala con crepas de yuca. Para una textura más suave, licúe a una velocidad más alta.

Huevos horneados en salsa Shakshuka con pasta de harissa y zanahoria, col rizada y feta

  • 3 huevos orgánicos de gallina de libre pastoreo
  • ½ taza de salsa Shakshuka
  • 1 taza de col rizada toscana picada
  • 2 cucharadas de queso feta desmoronado
  • Cilantro y menta para decorar

Precaliente el horno a 375 F. En una fuente o sartén a prueba de horno de 7”, mezcle la salsa Shakshuka con la col rizada, agregue dos huevos y hornee hasta que estos se hayan cocido, alrededor de 7 minutos. Decore con queso feta desmoronado, menta fresca y cilantro.

Salsa de Shakshuka con pasta de harissa y zanahoria


Dele sabor a su desayuno combinando esta sabrosa salsa con huevos y col rizada.

  • 1 libra de zanahorias peladas y hervidas
  • 1 chalote mediano pelado y partido a la mitad
  • 2 dientes de ajo pequeños pelados
  • ¼ de taza de pasta harissa
  • 2 cucharaditas de semillas de comino negro
  • ¼ de taza de vinagre de vino blanco
  • ¼ de taza de aceite de oliva extra virgen
  • 1 taza de agua

Vierta todos los ingredientes en el vaso de la Vitamix y cierre bien la tapa. Seleccione la velocidad 1 o el programa para dips y pastas para untar. Encienda la máquina, incremente poco a poco la velocidad hasta llegar a la máxima y licúe durante 1 minuto o hasta obtener la consistencia deseada; o bien, encienda la máquina y permita que el programa para dips y pastas para untar finalice.

Para servir, combine 1 taza de la mezcla de zanahoria con 1 taza (15 g) de col rizada en una fuente para horno y coloque dos huevos encima. Coloque la mezcla en un horno precalentado a 350 grados y hornee durante 7 minutos o hasta que los huevos se cocinen a su gusto.