Bløtkake (pastel húmedo noruego)

Cómo preparar un bløtkake perfecto (pastel húmedo noruego) paso a paso.

Para Mia Hackney, miembro del equipo culinario de Vitamix, las fiestas no estarían completas sin el Bløtkake, el postre noruego clásico que su padre preparó durante su estancia como estudiante de intercambio en Oslo. «Lo prepara para las fiestas y ocasiones especiales», comenta Hackney, «así que siempre ha sido un capricho muy especial».

Con raíces en la herencia noruega, el Bløtkake ha formado parte de las celebraciones navideñas durante generaciones. Registrado por primera vez en un libro de cocina danés en 1692, evolucionó hasta convertirse en el suave pastel relleno de crema que los noruegos conocen y adoran hoy en día. A principios del siglo XX, se había convertido en un elemento básico de las reuniones familiares en Noruega: un pastel que combina tradición y sabor. Cada familia le da su toque personal, pero la esencia permanece: ingredientes sencillos, momentos compartidos y un postre genuinamente noruego. «Es un honor dar vida a una de las recetas familiares de mi padre», añade Hackney. «Me enorgullece mucho mi herencia, así que me encanta compartir las recetas que me inspiraron a dedicarme a la gastronomía».

El bløtkake se prepara con bizcocho esponjoso, relleno de fruta y cubierto con crema batida. Es ligero, esponjoso y con infinitas posibilidades de personalización. «Las bayas locales y de temporada son la forma auténtica de prepararlo», explica Hackney, «por eso elegí fresas para la receta de Vitamix. ¡Pero cualquier fruta funciona!». Prueba a usar fruta de temporada o a experimentar con sabores como café, zumo de frutas o leche con chocolate. Tanto si lo preparas de forma tradicional como si te dejas llevar por la creatividad, cada bocado es una celebración.

¿Listo para prepararlo tú mismo? La chef Mia te guía paso a paso a continuación, con consejos útiles para un delicioso bløtkake navideño.

Ingredientes

Para el pastel:

Para la crema batida:

Para el relleno:

Paso 1: Preparar el pastel
Precaliente el horno a 175 °C (350 °F). Engrase ligeramente un molde redondo para pastel de 23 cm (9 pulgadas) y coloque una hoja de papel de hornear en el fondo, cortándola en forma de círculo. Engrase la parte superior del papel.

Paso 2: Mezclar la masa

Coloca los huevos y el azúcar en el recipiente de la Vitamix y cierra la tapa.

Ejecuta el programa para batidos o pon la batidora a la velocidad más baja y luego auméntala rápidamente a la velocidad máxima. Bate durante 40-50 segundos, hasta que el color se aclare.

Tamice la harina y el polvo de hornear juntos y colóquelos en el recipiente con los huevos batidos y el azúcar. Cierre bien la tapa.

Seleccione la variable 4. Pulse de 6 a 8 veces, deteniéndose una vez para retirar la tapa y raspar los lados del recipiente.

👨‍🍳 Consejo de la chef Mia: Al incorporar los ingredientes secos a la masa, procura integrar toda la harina sin batir en exceso. Si bates demasiado, obtendrás un bizcocho denso y duro en lugar de uno ligero y esponjoso.

Paso 3: Hornear el pastel

Vierta la masa en el molde preparado y colóquelo en el horno precalentado. Hornee durante 30-35 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro del pastel, este salga limpio.

Enfría completamente.

Paso 4: Batido de cobertura

Coloque todos los ingredientes en el recipiente Aer® Disc en el orden indicado y cierre bien la tapa.

Ejecute el programa Batido o inicie la licuadora a la velocidad más baja y luego auméntela a la velocidad máxima. Licúe durante 30 segundos.

Enfriar hasta el momento de armar el pastel.

👨‍🍳 Consejo de la chef Mia: La crema batida se preparará más rápido y mantendrá su forma mejor si todos los ingredientes están fríos.

Paso 5: Mezclar el relleno de frutas

Coloca la mitad de las fresas sin tallo, el azúcar y el jugo de limón en el recipiente de la Vitamix y cierra la tapa.

Ejecuta el programa para batidos o enciende la licuadora a la velocidad más baja y luego auméntala rápidamente a la velocidad máxima. Licúa durante 40-50 segundos, usando el prensador para empujar los ingredientes hacia las cuchillas.

Enfriar hasta el momento de armar el pastel.

Corta las fresas restantes en rodajas finas de 0,6 cm (1/4 de pulgada).

👨‍🍳 Consejo de la chef Mia: La fruta fresca de temporada es la protagonista de esta receta. Si bien la mezcla de bayas es la tradicional, puedes usar duraznos, arándanos, frambuesas, plátano, mango o una combinación frutal de tus sabores favoritos.

Paso 6: Remojar el pastel

Retire con cuidado el pastel enfriado del molde y del papel de hornear. Recorte la parte superior del pastel si es redondeada. Corte el pastel horizontalmente en 2 capas.

Para comenzar a armar el postre, coloca la capa superior boca abajo sobre el plato en el que se servirá.

Vierta 1 taza de leche uniformemente sobre toda la superficie de esta capa. Extienda uniformemente 1/2 taza de relleno de fresa licuado encima, seguido de 1/2 taza de crema batida y, por último, la mitad de las fresas en rodajas en una sola capa.

Coloca la capa inferior restante del pastel boca arriba sobre la primera capa ya montada. Vierte la taza de leche restante de manera uniforme sobre toda la superficie superior.

👨‍🍳 Consejo de la chef Mia: Personaliza esta receta experimentando con los líquidos de remojo. Prueba con leche aromatizada, café, zumo, té o usa tu Vitamix para preparar jarabes y líquidos aromatizados desde cero; solo asegúrate de que el líquido de remojo sea lo suficientemente ligero como para impregnar el bizcocho. ¿Mi último experimento con bløtkake? Un remojo de ron especiado y jarabe de naranja, cubierto con nata montada y decorado con naranjas confitadas. ¡Delicioso!

Paso 7: Cubrir con crema batida

Cubre la parte superior y los lados del pastel con las 2 tazas de crema batida restantes. Usa el puré y las rodajas de fresa restantes para decorar la parte superior del pastel.

Sírvalo inmediatamente o refrigérelo hasta un día antes de cortarlo y servirlo.

👨‍🍳 Consejo de la chef Mia: Si bien servir el bløtkake inmediatamente está bien, creo que este pastel siempre se disfruta mejor al día siguiente de su preparación. Dejarlo reposar una noche en el refrigerador permite que los sabores y la humedad se distribuyan uniformemente. Además, el pastel frío será más fácil de cortar y servir.