Con todas las noticias negativas relacionadas con el medio ambiente y el cambio climático, es fácil sentir que no se puede hacer mucho. Sin embargo, al elegir alimentos sostenibles, puede generar un impacto extremadamente positivo en el medio ambiente. A continuación le presentamos un resumen sobre el impacto de la producción de alimentos sobre el medio ambiente y las formas en que puede reducir su huella de carbono a través de la elección de alimentos.

La producción de alimentos afecta al medio ambiente

Al analizar las fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero tanto en los Estados Unidos como a nivel mundial, la agricultura y la ganadería son actores clave. De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), durante 2014, se identificó que la agricultura es responsable del 9 por ciento de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en los Estados Unidos. Al mismo tiempo, el transporte, que es una parte importante del sistema de suministro de alimentos de dicho país, alcanzó un considerable 26 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero ese mismo año.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación descubrió que la ganadería emitió 14.5 por ciento del total de gases de efecto invernadero del mundo en 2013. Teniendo en cuenta estos números, el mantenimiento del suministro mundial de alimentos es una de las piezas del rompecabezas del cambio climático que no debe pasarse por alto.

Prácticas alimentarias sostenibles

Por fortuna, podemos elegir los alimentos que compramos y los productos que apoyamos. En otras palabras, podemos influir positivamente en el medio ambiente a través de los alimentos que elegimos. Estas son algunas prácticas fáciles y que puede realizar en su hogar y en el supermercado.

Productos naturales y orgánicos

Comprar productos alimenticios y artículos naturales, orgánicos o ecológicos es una manera en que puede reducir su huella de carbono. Los alimentos hechos con conservadores requieren mucha más energía para su producción que los que no los contienen, porque los conservadores se crean en su propio ciclo en una instalación independiente, incluso antes de que se añadan a los alimentos. Al comprar productos orgánicos, se opone al rocío de pesticidas dañinos en la atmósfera. Mientras que algunos pueden argumentar que los productos orgánicos también se rocían con pesticidas, la EPA considera que estos productos son mucho más seguros para el medio ambiente y su cuerpo que los que se usan en productos convencionales.

Alimentación con productos locales y de temporada

La alimentación con productos de temporada es una excelente forma de reducir su impacto en el medio ambiente. Al consumir productos de temporada aumenta las posibilidades de que sus alimentos se hayan enviado a la tienda de comestibles desde un lugar cercano. Esto puede ayudar a eliminar muchos de los recursos que se utilizan para llevar alimentos a la tienda de comestibles y, finalmente, a los hogares. Además, aprovechar la comida local ayuda a que las tierras de cultivo de su comunidad se mantengan intactas, al mismo tiempo que se conservan las plantas, las cuales eliminan el dióxido de carbono y liberan oxígeno.

Opciones de proteína sostenible

Como ya se mencionó, la agricultura, particularmente la producción ganadera, contribuye de forma importante a nivel mundial a generar el cambio climático. La ganadería contribuye al calentamiento global en un gran diversidad de formas, incluyendo el consumo excesivo de agua y tierras de cultivo, la contaminación masiva que causan los animales y las plantas de procesamiento, además del extenso uso de energía. Sin embargo, no todas las fuentes de carne y proteína aportan la misma cantidad de gases de efecto invernadero a la atmósfera. El Instituto de Recursos Mundial (WRI, por sus siglas en inglés) clasificó las fuentes de proteínas en función de sus emisiones de gases de efecto invernadero en las categorías alta, media y baja. La carne de res, de cordero y de cabra conforman la categoría de alta emisión, mientras que las aves de corral, la carne de cerdo y los productos lácteos (leche y queso) ocupan la categoría media. Las fuentes de proteína que producen las emisiones más bajas son el pescado, los huevos, las nueces, las semillas, la soya, el arroz, los frijoles, los chícharos, el maíz y el trigo. Cuando elija alimentos sostenibles, tenga esto en cuenta e intente consumir más fuentes de proteínas de origen vegetal.

Elaboración de huertos

¿Qué mejor manera de reducir su huella de carbono que producir sus propios alimentos? No solo reduce la cantidad de energía necesaria para alimentar a su familia y a usted, sino que enriquece su entorno inmediato con plantas que eliminan el dióxido de carbono de la atmósfera y lo reemplazan con oxígeno limpio.

Cuando uno se entera sobre el problema del cambio climático gracias a la gran cobertura de los medios de comunicación, es fácil sentirse impotente para detener el calentamiento global. Sin embargo, como la producción de alimentos en todo el mundo contribuye en gran medida al problema, si comprende cómo afecta la elección de los alimentos y adopta prácticas alimentarias sostenibles y respetuosas del medio ambiente, puede hacer una diferencia.