Hay muchas razones por las que debería utilizar las frutas y verduras muy maduras que se encuentran en su refrigerador y en la tienda de comestibles. Echemos un vistazo al impacto ambiental y económico que tiene tirarlas a la basura de forma común, de qué forma afectan las magulladuras a la calidad nutritiva y cómo podemos aprovechar al máximo en la cocina las frutas y verduras de mal aspecto.

Desperdicio de alimentos

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el World Resources Institute (WRI) definen el desperdicio de alimentos como "las partes comestibles de plantas y animales que se producen o cosechan para el consumo humano, pero que finalmente no se consumen". Tirar productos muy maduros a la basura solo aumenta la ya de por sí alarmante cantidad de comida que se desperdicia en los Estados Unidos. El consumo de frutas y verduras de mal aspecto o magulladas puede ayudar a reducir estos números.

Valor nutricional de los productos muy maduros

El valor nutricional del producto no cambia si tiene magulladuras. El producto tiene magulladuras simplemente porque la pulpa de la fruta o verdura está dañada. Puede comer el área oscura o quitarla, si así le parece de mejor aspecto para usted. Si cuece frutas o verduras magulladas, no hay necesidad de cortar el área dañada a menos que tenga signos de putrefacción.

Usos de frutas y vegetales muy maduros

Hay muchas recetas que requieren que se procesen o licuen los productos, lo que ocultará las imperfecciones de los productos magullados. Aquí hay algunas opciones a considerar:

  • Jugos y smoothies: ¿Qué mejor manera de consumir productos muy maduros que colocarlos en el exprimidor de jugos o la licuadora? Nadie sabrá cómo se veía su producto antes de que se licuó o se exprimió para hacer jugo y sabrá tan delicioso como una fruta "bonita".
  • Helado: ¿Los plátanos se ven un poco maduros? Colóquelos en el congelador para preparar una alternativa de helado rápida, fácil y saludable. Todo lo que tiene que hacer es colocar los plátanos congelados en su licuadora con un poco de leche de almendras o de vaca, un poco de miel o azúcar de caña y mantequilla de cacahuate o chocolate para elaborar una delicia increíble.
  • Sopas: La apariencia de sus vegetales no importará si su destino final es cocerse a fuego lento o licuarse para preparar una deliciosa sopa llena de sabor.
  • Productos al horno: Ya sea que use manzanas, peras, plátanos, calabacitas, calabaza italiana o calabaza de Castilla magulladas, los productos al horno son una excelente opción para utilizar sus alimentos "feos". Simplemente haga puré o licue los productos y luego añádalos a cualquier buena receta al horno. Las frutas y verduras hechas puré pueden sustituir el aceite de las recetas al horno en una proporción 1:1.
  • Jalea y mermelada: Convierta las fresas, los arándanos o las moras que estén magullados en una mermelada espesa hirviéndolos a fuego lento con un poco de azúcar y agua. Si prefiere la jalea, deje enfriar la mezcla para mermelada, colóquela en la licuadora y cuele las semillas en un colador de malla metálica fina.

El problema del desperdicio de alimentos es multifacético. Mediante el uso de fruta magullada o muy madura, puede hacer su parte para convertir productos imperfectos en algo espectacular.