Las bebidas Vitality de Nestlé Professional™, que incluyen cafés, bebidas especiales y bebidas para mezclar, así como sistemas de dispensación patentados, pueden encontrarse en casi todos los cruceros del mundo. Debido a los volúmenes de trabajo increíblemente altos, las expectativas de tiempo de servicio y los costes de formación de los cruceros, Vitality necesitaba una batidora que funcionase fácilmente con solo pulsar un botón y aguantara un uso exigente durante años.

La directora de servicios y atención al cliente de Vitality para cruceros, Pam Elliott, afirma que lo mejor de la Portion Blending System de Vitamix es su solidez y fiabilidad en condiciones de uso extremadamente frecuente. «Un restaurante normal puede preparar 10, 20 o incluso 100 bebidas heladas al día, pero en un crucero se preparan de 2000 a 3000 en tan solo una tarde. Y no solo cócteles, sino también smoothies», dijo Elliott. «Necesitábamos una batidora que pudiera aguantar ese volumen y producir bebidas de alta calidad de manera consistente a la vez. Probamos otras máquinas, pero la Portion Blending System de Vitamix es la única que ha sido capaz de cumplir con nuestros altos estándares».

Elliott afirma que la fiabilidad es especialmente importante en los cruceros, ya que a menudo solo están en el puerto durante un día o dos cada vez, lo que deja poco tiempo para el mantemiento y reparaciones. «Cuanto menos tiempo tengamos que pasar dando mantenimiento a una batidora, más tiempo podemos usarla para preparar bebidas (y obtener beneficios) para nosotros y para los clientes de nuestros cruceros», declaró Elliott.

El ratio de rotación relativamente alto de los trabajadores de hostelería en cruceros crea una necesidad constante de formación, lo que hace que la simplicidad de la Portion Blending System sea otro gran beneficio. La batidora puede programarse fácilmente para preparar hasta cuatro bebidas a la vez con solo pulsar un botón. Y como el sistema dispensa precisamente la cantidad adecuada de cada ingrediente en cada ocasión, los administradores de cruceros no tienen que preocuparse de que los camareros echen más o menos cantidad de la debida, ni de que los clientes queden insatisfechos con la calidad de sus bebidas. «Al no desperdiciar ingredientes, los administradores de cruceros controlan sus costes, y los clientes están contentos porque reciben una bebida perfectamente mezclada que siempre sabe igual», dijo Elliott.