La mayoría de la gente sabe, casi por instinto, que la comida hecha en casa suele ser más sana que cualquier cosa comprada en una tienda o en un restaurante. De hecho, un estudio de 2015 publicado en la Public Health Nutrition concluyó que la gente que come en casa con frecuencia lleva una dieta más equilibrada, consume menos calorías y en general pesa menos que la que come fuera más a menudo.

Con un poco de planificación, puede sustituir las comidas para llevar por comidas caseras y disfrutar de los beneficios que supone para la salud. Para ayudarle, aquí tiene unos trucos y propuestas para comidas caseras fáciles de preparar durante el fin de semana y guardar en el congelador hasta que las necesite.

Lo básico

Antes de entrar en ideas concretas para cada plato, es importante repasar algunas estrategias básicas para cocinar y congelar con éxito. Primero, tenga en cuenta que muchas de estas recetas caseras se pueden duplicar fácilmente. La mitad de un plato se puede disfrutar recién hecho y el resto se puede guardar y meter en el congelador para otro día.

Por supuesto, mucha gente adopta un enfoque más ambicioso cuando cocina para congelar. En lugar de congelar comidas como subproducto de platos más grandes, puede resultarle más fácil preparar comidas congeladas para toda la semana. Simplemente reserve un día de la semana para preparar la comida que necesitará durante el resto de la semana.

Use la técnica que use, necesitará algo en lo que guardar las comidas que prepare. Aunque las bolsas para congelador pueden ser una opción cómoda y barata que ahorra espacio, también tienen sus limitaciones. Algunas comidas, ya sea por su tamaño o por su forma, simplemente no entran en una bolsa para congelar. Además, tendrá que sacar la comida de la bolsa cuando llegue el momento de recalentarla. Los envases herméticos, de plástico o de vidrio, suelen ocupar más sitio en el congelador, pero también es mucho más fácil trabajar con ellos. Los envases de cristal, además, tienen una ventaja con respecto al plástico, ya que permiten recalentar la comida dentro.

Ideas de platos para congelar

Bien, ahora que hemos aclarado esos detalles, ¿qué clase de comidas se pueden preparar por adelantado? Aquí van un par de ideas para cada plato.

Desayunos

  • Magdalenas de huevo: ponga huevos batidos, verduras y queso en un molde para magdalenas y hornee a 180 grados hasta que estén firmes. Después, cada magdalena se puede envolver y congelar por separado.
  • Quesadillas de desayuno: las quesadillas no son lo primero que se le ocurre a uno al pensar en platos sanos, pero pueden serlo. Mezcle espinacas y judías blancas con el queso para que tengan un extra de fibra, más proteínas y menos grasa que opciones más tradicionales.
  • Barritas de granola: pruebe a hacerlas en casa. Empiece mezclando frutos secos, fruta y avena según sus gustos y necesidades. Luego hornéelas en forma de barra y métalas al congelador para alargar su ya considerable vida útil.

Almuerzos

  • Taquitos: este plato fácil de comer con las manos solo necesita que ponga algo de pollo, queso y judías en unas tortas de maíz y las hornee. Cuando se hayan enfriado, envuelva cada taquito por separado y congélelos.
  • Paquetes de pasta: aquí tiene un montón de opciones. Empiece poniendo su pasta favorita en una bolsa o recipiente pequeño. Luego puede añadirle pollo, atún o cualquier otra proteína que prefiera. También puede añadirle salsas directamente o reservarlas para añadir luego.
  • Bolsillos de pizza: este plato tiene algo más de trabajo de preparación, pero vale la pena. Tendrá que empezar con masa cruda de pizza extendida en plano. Ponga queso y otros ingredientes sobre la masa, enróllela y al horno.

Cenas

  • Ziti al horno: hornee ziti, carne, queso y las verduras que prefiera en un recipiente apto para congelar. Cuando se haya enfriado, tápelo y guárdelo en el congelador.
  • Macarrones con queso: claro, los macarrones con queso al uso no son lo que se dice saludables, pero puede arreglar eso con algunos pequeños ajustes. Varias verduras, como el brócoli, se pueden añadir para darle un valor impresionante a este plato y, si prepara los macarrones con queso en un envase apto para congelar, puede meterlo directamente en el congelador cuando se enfríe.

Como ve, preparar comidas para congelar es una muy buena forma de estar preparado, comer más sano y simplificar la semana. Empiece con estos trucos y recetas, y no dude en explorar su creatividad con los platos que se le ocurran.