Seguridad en la cocina: consejos para reducir el riesgo de quemaduras.
No se pueden eliminar por completo los riesgos de lesiones en la cocina, pero ser consciente de la seguridad al cocinar puede ayudar a reducir algunos peligros. Por ejemplo, las cifras de la Oficina de Estadísticas Laborales muestran que las quemaduras son especialmente comunes en el sector de la hostelería. Los restaurantes están llenos de riesgos de quemaduras: superficies calientes, llamas abiertas, grasa en la freidora y agua hirviendo en las ollas; sin embargo, la probabilidad de sufrir una quemadura grave puede disminuir si se toman las medidas de seguridad necesarias en la cocina. Aquí hay algunos consejos para tener en cuenta.
Determina tus riesgos
Comience por determinar si existen riesgos especiales propios de su cocina. Repase todos los incidentes de quemaduras que haya experimentado, incluyendo aquellos en los que, por suerte, se evitaron accidentes. Si observa un patrón en torno a una estación o equipo específico, su máxima prioridad debe ser identificar los factores de riesgo en esa estación. Si no hay antecedentes de quemaduras o si no se observa ningún patrón aparente, pregunte a su personal si consideran que hay estaciones o tareas específicas que representan un riesgo o son inseguras. Sus inquietudes podrían brindar información útil.
Siga estas pautas específicas
La mayoría de los consejos de seguridad en la cocina se resumen en unas pocas reglas de sentido común bastante sencillas. Puede encontrarlas detalladas en el sitio web de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) . Las agencias estatales también son una buena fuente de información sobre seguridad. Basándonos en sus recomendaciones, aquí le ofrecemos algunos consejos que pueden ayudarle a evitar los peligros más comunes:
Freidoras y grasa caliente
- No llenes demasiado las cestas de la freidora.
- No frías alimentos húmedos sin secarlos primero, y no frías alimentos congelados sin quitar los cristales de hielo de la superficie.
- Enfríe la grasa antes de escurrirla o transportarla por la cocina.
- Nunca te inclines sobre una freidora.
Agua hirviendo y líquidos calientes
- Proporcione delantales impermeables en las estaciones propensas a salpicaduras.
- Nunca transportes una olla grande y llena a mano. En su lugar, hazla rodar sobre un carrito o una carretilla.
Vaporeras, hornos y otras fuentes de calor de alto riesgo
- Colóquese a un lado al abrir una vaporera, una tetera con camisa de vapor, un horno u otra fuente de vapor o aire caliente.
- Nunca extienda la mano sobre una olla o un aparato que esté humeando intensamente.
- Utilice guantes resistentes a la humedad y al calor, y use utensilios largos para manipular o reorganizar los alimentos dentro de los equipos.
Microondas
- Utilice recipientes con ventilación para que el vapor pueda escapar fácilmente. Si la comida está cubierta con film transparente, perfore el plástico.
- Instale el microondas a una altura suficiente para que el personal pueda acceder fácilmente al interior, sin tener que estirarse, para retirar la comida.
- Considere que todo está peligrosamente caliente hasta que se demuestre lo contrario, y utilice guantes o manoplas resistentes al calor.
Abordar problemas en la cocina
Evaluar el flujo de trabajo de su cocina y abordar cualquier peligro físico potencial también puede reducir el riesgo de quemaduras. Por ejemplo, si un empleado resbala en un piso mojado o aceitoso, podría derramar fácilmente grasa o líquidos calientes, o agarrarse a una superficie caliente para amortiguar la caída. Puede minimizar ese riesgo proporcionando pisos o alfombras antideslizantes. Otras medidas sencillas que puede tomar incluyen:
- Mantener los materiales inflamables (especialmente el aceite) alejados de fuentes de llama abierta.
- Organiza tu flujo de trabajo para minimizar las aglomeraciones cerca de freidoras, vaporeras y otras áreas de alto riesgo. Esto puede reducir el riesgo de colisiones que provoquen quemaduras o contacto accidental con superficies calientes.
- Utilizar protectores contra salpicaduras en las zonas donde se manipulan grasas y líquidos calientes y, de ser posible, instalar barreras físicas para proteger a los empleados de las estaciones vecinas.
- Proporcione a sus cocineros abundantes toallas secas, agarraderas, guantes de horno, guantes de silicona resistentes al vapor y demás equipo de protección adecuado.
- Asegurarse de que los extintores y los botiquines de primeros auxilios estén cerca, y no en lugares donde los empleados tengan que estirarse por encima o a través del calor para acceder a ellos.
Protege tus alimentos contra quemaduras
Deberías considerar incluir la prevención de quemaduras en la capacitación y orientación de los nuevos empleados, y supervisar tu establecimiento para detectar situaciones o comportamientos potencialmente peligrosos. Otras consideraciones:
- Los cocineros deben usar zapatos con suela antideslizante y puntera cerrada (a prueba de salpicaduras).
- Las chaquetas de chef de manga larga pueden ayudar a proteger contra las quemaduras en los antebrazos.
- Ofrezca capacitación en primeros auxilios al personal clave o contrate empleados que ya cuenten con dicha formación. Procure que haya al menos una persona capacitada en cada turno.
- Anime a los empleados a que le informen sobre los posibles riesgos a medida que se presenten.
Mientras se cocinen alimentos con calor, las quemaduras seguirán siendo un riesgo para los trabajadores de los restaurantes. Para que su cocina sea lo más segura posible, tenga en cuenta estos consejos. Quizás deba reforzar una buena organización del flujo de trabajo y hábitos que prioricen la seguridad, pero el resultado será un establecimiento mucho más seguro.