Nueva normativa nutricional para restaurantes: lo que debes saber.
Los propietarios de restaurantes ya se enfrentan a numerosos obstáculos, y esta primavera se sumará uno más a la lista, ya que las regulaciones sobre el etiquetado nutricional de los restaurantes entrarán en vigor. Sin embargo, con un poco de preparación, previsión y las herramientas adecuadas, cumplir con la normativa no es tan difícil como parece. Las regulaciones se encuentran en un documento de 58 páginas de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. ( FDA), pero aquí le presentamos los detalles más importantes que debe conocer.
Menús y recuento de calorías
A partir de mayo de 2017, los menús deberán incluir la cantidad de calorías de los platos habituales. Además, los restaurantes deberán ofrecer información más detallada a los clientes que la soliciten. Más allá del conteo de calorías, se deberá proporcionar información sobre colesterol, fibra, azúcar, proteínas, grasas y otros datos nutricionales.
El 20 es el número mágico.
Para empezar, los establecimientos con 20 o más locales serán los primeros en tener que cumplir con las nuevas directrices nutricionales para restaurantes. Estos locales deben operar bajo el mismo nombre, es decir, deben formar parte de la misma empresa, aunque estén ubicados en diferentes lugares. Para los restaurantes independientes, los pequeños negocios familiares y las cadenas regionales más pequeñas, la normativa aún no está vigente.
¿Por qué ahora?
El nuevo requisito de etiquetado no es del todo novedoso. Su próximo lanzamiento está vinculado a la Ley de Cuidado de Salud Asequible de 2010, que exige específicamente que las grandes cadenas de restaurantes se adhieran a las directrices. Por supuesto, los establecimientos independientes pueden seguir estas regulaciones voluntariamente como estrategia de marketing o como medida de precaución ante posibles cambios futuros.
¿Qué sigue?
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) cuenta con una base de datos nutricional que incluye información sobre el recuento de calorías, el porcentaje de grasa y otros datos relevantes para el etiquetado de los menús. Para operaciones de mayor envergadura y con alto riesgo, el análisis de laboratorio puede ser la opción más precisa para contabilizar calorías, grasas, azúcares, sodio y carbohidratos. Esta información debe ser fácilmente accesible, impresa en los menús e incluir bebidas alcohólicas y refrescos en la información nutricional.
A medida que se acerca mayo de 2017, los establecimientos con 20 o más sucursales deberán planificar e implementar un sistema para actualizar sus menús y capacitar a su personal. Lo que podría ser un desafío abrumador de último momento puede simplificarse con la planificación, la mentalidad y el enfoque adecuados. Saber qué debe incluirse en los menús de los restaurantes es un buen primer paso.