Cuatro consejos para comer más sano en la universidad.
Con los tentempiés nocturnos, las máquinas de helado suave y el cambio de las comidas caseras a la comida de la cafetería (¡hola, pizza y patatas fritas!), puede resultar difícil incorporar hábitos alimenticios saludables al estilo de vida universitario.
Es posible tomar buenas decisiones, a pesar de los desafíos que presentan la comida del comedor universitario, el espacio limitado para cocinar y tu horario ajetreado y a menudo impredecible. Aquí tienes cuatro consejos para comenzar tus años universitarios con una alimentación nutritiva.
1. Dominar el comedor
Los comedores escolares suelen ofrecer opciones de comida poco saludables… y en abundancia. Generalmente, es recomendable evitar cualquier plato principal cubierto con crema, mantequilla, salsa o cualquier otra salsa espesa. Incluso alimentos que a simple vista parecen saludables, como las verduras cocidas, pueden estar rebosantes de mantequilla o margarina. Ante cualquier duda, no dudes en preguntar al personal del comedor sobre los ingredientes.
Dirígete a la barra de ensaladas para el almuerzo o la cena. Es una buena manera de obtener porciones frescas de vegetales todos los días. Abastécete de verduras de hoja verde llenas de nutrientes (en lugar de lechuga iceberg) y muchas verduras crudas y coloridas. Para mantenerte satisfecho, agrega una porción de proteína del tamaño de un puño en forma de pollo, pescado, huevos o lentejas. En lugar de usar aderezo ranch, opta por aceite y vinagre, o prepara y lleva tu propio aderezo para asegurarte de consumir menos conservantes, azúcar y sal. Para que tu comida sea más interesante, cambia los sabores del aderezo o ten en mente una receta o estilo de ensalada. Además de consumir vegetales, disfruta de fruta fresca con tus comidas o lleva una manzana en tu mochila para satisfacer los antojos entre comidas.
Recetas de aderezos para ensaladas que debes probar:
2. Haz intercambios sencillos
Incluso pequeños cambios marcan la diferencia al comer dentro y fuera del campus. Opta por aguacate fresco en lugar de mayonesa en tu sándwich; elige pan integral en vez de blanco; sazona con pimienta en vez de sal; y bebe agua en vez de bebidas azucaradas o endulzadas artificialmente. En cuanto al café, elige el café normal en lugar de las bebidas especiales endulzadas. Limita el uso de crema saborizada, considera alternativas como la leche de almendras o de avena, y evita la crema batida.
Alternativas sabrosas para sustituir opciones menos saludables:
3. ¡Diviértete cocinando!
Si alquilas un apartamento o una casa con cocina, sácale el máximo partido. Si vives en una residencia estudiantil, busca una cocina comunitaria para preparar comidas sencillas o tentempiés. Con lo básico puedes hacer mucho: un microondas, un frigorífico/congelador, una placa de cocina o hornilla eléctrica y una buena batidora . Busca inspiración culinaria en tus canales de YouTube o programas de cocina favoritos .
¿No te apetece cocinar solo? Invita a tus amigos a una cena compartida donde cada uno traiga un ingrediente para preparar una comida juntos. Convierte cualquier reunión en una auténtica fiesta —y no olvides incluir frutas y verduras deliciosas— con salsas sabrosas como guacamole y salsa caseras.
Recetas para una cena festiva que puedes probar:
4. Prepárate para el día (o la semana) que viene.
Con la mentalidad dinámica y en constante movimiento propia de la universidad, planificar con anticipación y prepararse para los días inesperados siempre es una buena idea, especialmente en lo que respecta a la nutrición.
Empieza el día con más energía. Prepara un batido o un zumo natural con frutas y verduras frescas del comedor o del mercado. Licúalo la noche anterior y sírvelo en un vaso para llevar para un desayuno rápido y práctico. Las barritas energéticas y las frutas saciantes como los plátanos y las bayas también son excelentes opciones para recargar energías y mantener la concentración.
Cuando optes por alimentos preenvasados, revisa siempre las etiquetas. Busca ingredientes reales y reconocibles, y evita los que contengan ingredientes impronunciables. Elige snacks como palomitas de maíz, frutos secos, semillas de calabaza o yogur griego, que han sido mínimamente procesados y ofrecen beneficios nutricionales, a la vez que satisfacen tu antojo. ¡Lo sentimos, rizos de queso, eso no te incluye!
Recetas llenas de energía para empezar el día con fuerza:
Claro que la vida universitaria incluye pedir pizza a altas horas de la noche y algún que otro antojo de comida chatarra, pero una alimentación sana a diario te proporcionará el equilibrio que tanto necesitas. Comparte cómo tu batidora Vitamix te ayuda a comer más sano en la universidad: usa el hashtag #myvitamix.